Esta semana vino preñada de efemérides y de materia celebrable. Ya fue el Día de la Tierra y fueron muy pocos los que felicitaron a esta abnegada madre tierra que no sé ni cómo, pero nos aguanta a todos: a los que la ofenden y a los que tratan de granjearse un perdón para esas ofensas. Aunque sea de modo tardío, yo felicito a esta sufrida mamuchis y le doy un abrazo lo más apretado posible y le regalo, en complicidad con Quique el de las Mudanzas, varios miles de oyameles. Con esta elegante caravana con sombrero ajeno doy por terminados los terrícolas festejos y paso con indecible alegría a celebrar a San Jorge que es un santo al que la Iglesia ya lo trae muy disminuido. Como bien aprendimos en nuestra infancia, San Jorge era todo un caballero que iba en su cuaco por el mundo cante y cante en la constante búsqueda de aventuras que le dieran lustre a su apellido y gloria eterna a su prosapia. En Inglaterra, San Jorge es un idolazo de la talla de Drogbá y de otros futbolistas. Yo no sé a la Iglesia qué le dio por obliterar a este santo tan simpático y que, salvo a los dragones, a nadie hacía daño. Por aquí comenzó la cosa, por los dragones que, según la Iglesia, no existían ni habían existido nunca. Aquí sí la Iglesia se vio medio payasita. Es como si me dijeran que no existen los ángeles, nuestros celestiales guaruras, que son tan útiles para tantos recados y encomiendas; o que no existen las ánimas del purgatorio a las que ya les cerraron el changarro por incosteable y andan por el mundo o el trasmundo peregrinando como los aztecas en busca de un terrenito donde instalar la colonia "Nuevo Purgatorio", Primera Sección. Lo peor es que andan todas encueradas y con el fuego interconstruido como si fuera una falda hawaiana.
Así pues y volviendo a San Jorge, su dragón de nombre Fergie se fue sin más a jondear changos por la cola. Y así San Jorge se quedó solito con su casco y armadura, su lanza, su espada, el puñal, la maza con picos e infinidad de armas más que le permitían enfrentar victoriosamente todo tipo de bichos y plagas caseras; desde viles ratones hasta gigantescos dragones que arrojaban lumbre por la boca. Ya sin su dragón (aquí el avisado lector podrá deducir cuánto enriquecen y apuntalan nuestra existencia nuestros enemigos), San Jorge se fue desdibujando como lo hacen los amantes desalentados que terminan, como San Jorge, desapareciendo. A lo mejor tendría que haberse casado para así disfrutar de una de esas dragonas domésticas que, como bien me consta, también arrojan fuego y lava y pedacitos de huevo con jamón por sus poderosas fauces.
El caso es que del dragón y de San Jorge sólo nos quedan los libros, pero esto es mucho decir. Los libros son nuestras reservas probadas de humanidad, la memoria de nuestra tribu, nuestro más completo álbum de recuerdos, el compendio de lo que nuestra imaginación ha ido dibujando en el espacio recóndito de nuestra intimidad. Un libro es un gran acto de impudor que nos permite, por ejemplo, asomarnos al espíritu volcánico de Malcolm Lowry y descubrir con horror y con alivio lo semejante que es a nosotros. Leer un libro es correr el riesgo de tropezar con Tolstoi o Dostoyewsky y perdernos, quizá para siempre, en la inmensidad del alma rusa. Leyendo encontramos nuestro centro y nuestro lugar en el mundo. ¡Cuánto menos sería yo sin Borges, sin Neruda, sin Pellicer y sin el Gabo!. Hagámoslo por San Jorge; pongámonos a leer.
viernes, 24 de abril de 2009
¡Se busca a un juez Garzón!
¿Dónde estaba Human Rights Watch cuando se descubrió que la CIA mandaba torturar a los "presos políticos" de Afganistán y de Irak encerrándolos desnudos en cuartos llenos de miles de insectos que picaban inoculando substancias tóxicas al extremo de poder causar la muerte? ¿Dónde estaba esta organización cuando se informó a la opinión pública que la CIA y sus verdugos inyectaban litros de agua en la boca abierta de los detenidos invadiendo las vías respiratorias para producir una tos asfixiante y hasta mortal? ¿Dónde estaba la tan cantada prensa liberal norteamericana cuando los acusados eran sentados en un sillón muy cómodo que invitaba al sueño siendo que al perder la conciencia eran despertados a patadas en las espinillas, suplicio que duraba siete días antes perder la razón? ¿Dónde estaban todas las organizaciones norteamericanas de derechos humanos cuando se conoció que a los convictos se les sometía a una ducha permanente con duración de quince días con cambios cíclicos de temperatura del agua? ¿Por qué nunca protestaron cuando se supo que los presos eran confinados en espacios no mayores de un metro cuadrado o cuando se les privaba de alimentos o cuando se les golpeaba en la zona abdominal o cuando se les enclaustraba en habitaciones oscuras repletas de víboras que se enroscaban en las piernas de las víctimas mientras éstas proferían gritos de horror?
La semana pasada el Presidente Obama autorizó la publicación de las torturas antes relatadas. Obviamente la divulgación de estos crímenes injustificables ejecutados por un gobierno que se ostenta como el gran defensor de los derechos humanos tiene un objetivo claramente político: aumentar el justificado desprestigio de la administración de Bush en beneficio de los demócratas. Obama decidió, asimismo, no castigar a los agentes de la CIA, puntuales ejecutores de las torturas, porque habían cumplido instrucciones de la superioridad. De acuerdo a lo anterior, ¿por qué no se abre de inmediato una investigación para deslindar responsabilidades y acusar precisamente a la salvaje "superioridad "? ¿Acaso no se va a sancionar con todo el rigor de la ley a quienes resulten culpables de semejante atrocidades? ¿Dónde esta Human Rights Watch que no organiza marchas a lo largo y ancho de Estados Unidos para exigir la impartición de justicia ante la flagrante violación de los derechos que supuestamente defiende y que justifican su existencia legal y social? ¿Human Rights Watch sólo está interesada en investigar si se respetan los derechos humanos de los cubanos o de los narcos mexicanos detenidos?
Cuándo el famoso juez Garzón inició un proceso criminal en contra de Augusto Pinochet acusado de genocida y ordenó su captura, se encontrara dónde se encontrara, imprimiendo así un nuevo perfil al derecho internacional, ¿por qué entonces dicho juez como otros tantos más de diferentes países, no inician un proceso en contra de George Bush, de Dick Cheney o de Rumsfeld, con el mismo cargo de genocidas por haber bombardeado Afganistán e Irak causando la muerte de decenas de miles de personas, además de quienes resultaron mutilados o heridos? Bush es un genocida. ¿O no lo es quien ordena bombardear ciudades enteras sin mediar declaración de guerra ni cumplir con los requisitos establecidos por las diferentes convenciones internacionales? Bush asesinó a miles de personas inocentes tal vez por satisfacer un capricho paterno o por avidez económica o por alguna otra patología sicológica. De aquí que comparando las atrocidades cometidas por Pinochet o Milosevic, éstos últimos pasen a la historia como un par de lactantes en relación al genocidio cometido por Bush y su cáfila de asesinos.
De acuerdo a lo anterior, resulta procedente exigir a jueces como Garzón que inicien de inmediato un conjunto de juicios en contra de Bush, Cheney y Rumsfeld, entre otros tantos más, de modo que algunos integrantes de la comunidad internacional se erijan como jueces para castigar el genocidio cometido y se giren órdenes de aprehensión logrando que dichos criminales permanezcan en el territorio norteamericano entendido como cárcel, por el peligro que correrían de ser arrestados en cualquier aeropuerto o en plena vía pública fuera de su país.
Si Obama, su gobierno, el congreso, Human Rights Watch y la prensa norteamericana perdonan a George Bush y a su pandilla, es el momento de que la comunidad internacional responda privando de la libertad, por lo menos, a estos carniceros de cuello blanco. Milosevic fue arrestado y enviado al Tribunal de la Haya acusado de corrupción, abuso de poder, malversación de fondos, además de genocidio, crímenes en contra de la humanidad y violaciones en contra de las reglas y costumbres en torno a la guerra. No fue juzgado ni en Serbia ni en la República Federal de Yugoslavia, sino en la Haya. ¿Qué tal si un día el mundo se despierta con la noticia de que Bush fue detenido por genocida en el aeropuerto de Barajas, Madrid? ¿Por qué sólo Pinochet? ¡Se busca a un juez Garzón!
La semana pasada el Presidente Obama autorizó la publicación de las torturas antes relatadas. Obviamente la divulgación de estos crímenes injustificables ejecutados por un gobierno que se ostenta como el gran defensor de los derechos humanos tiene un objetivo claramente político: aumentar el justificado desprestigio de la administración de Bush en beneficio de los demócratas. Obama decidió, asimismo, no castigar a los agentes de la CIA, puntuales ejecutores de las torturas, porque habían cumplido instrucciones de la superioridad. De acuerdo a lo anterior, ¿por qué no se abre de inmediato una investigación para deslindar responsabilidades y acusar precisamente a la salvaje "superioridad "? ¿Acaso no se va a sancionar con todo el rigor de la ley a quienes resulten culpables de semejante atrocidades? ¿Dónde esta Human Rights Watch que no organiza marchas a lo largo y ancho de Estados Unidos para exigir la impartición de justicia ante la flagrante violación de los derechos que supuestamente defiende y que justifican su existencia legal y social? ¿Human Rights Watch sólo está interesada en investigar si se respetan los derechos humanos de los cubanos o de los narcos mexicanos detenidos?
Cuándo el famoso juez Garzón inició un proceso criminal en contra de Augusto Pinochet acusado de genocida y ordenó su captura, se encontrara dónde se encontrara, imprimiendo así un nuevo perfil al derecho internacional, ¿por qué entonces dicho juez como otros tantos más de diferentes países, no inician un proceso en contra de George Bush, de Dick Cheney o de Rumsfeld, con el mismo cargo de genocidas por haber bombardeado Afganistán e Irak causando la muerte de decenas de miles de personas, además de quienes resultaron mutilados o heridos? Bush es un genocida. ¿O no lo es quien ordena bombardear ciudades enteras sin mediar declaración de guerra ni cumplir con los requisitos establecidos por las diferentes convenciones internacionales? Bush asesinó a miles de personas inocentes tal vez por satisfacer un capricho paterno o por avidez económica o por alguna otra patología sicológica. De aquí que comparando las atrocidades cometidas por Pinochet o Milosevic, éstos últimos pasen a la historia como un par de lactantes en relación al genocidio cometido por Bush y su cáfila de asesinos.
De acuerdo a lo anterior, resulta procedente exigir a jueces como Garzón que inicien de inmediato un conjunto de juicios en contra de Bush, Cheney y Rumsfeld, entre otros tantos más, de modo que algunos integrantes de la comunidad internacional se erijan como jueces para castigar el genocidio cometido y se giren órdenes de aprehensión logrando que dichos criminales permanezcan en el territorio norteamericano entendido como cárcel, por el peligro que correrían de ser arrestados en cualquier aeropuerto o en plena vía pública fuera de su país.
Si Obama, su gobierno, el congreso, Human Rights Watch y la prensa norteamericana perdonan a George Bush y a su pandilla, es el momento de que la comunidad internacional responda privando de la libertad, por lo menos, a estos carniceros de cuello blanco. Milosevic fue arrestado y enviado al Tribunal de la Haya acusado de corrupción, abuso de poder, malversación de fondos, además de genocidio, crímenes en contra de la humanidad y violaciones en contra de las reglas y costumbres en torno a la guerra. No fue juzgado ni en Serbia ni en la República Federal de Yugoslavia, sino en la Haya. ¿Qué tal si un día el mundo se despierta con la noticia de que Bush fue detenido por genocida en el aeropuerto de Barajas, Madrid? ¿Por qué sólo Pinochet? ¡Se busca a un juez Garzón!
jueves, 23 de abril de 2009
Distinguidísima
¿Te acuerdas, Chavela Vargas, cuando eras una niña chiquita, menudita, y cuando llegaron los curanderos para tratar de aliviar tu dolor, el mismo que te acompañaría toda la vida, no sólo en lo físico, sino en el alma en ésa que también traías bien herida? Pero ese dolor no te mató, te inyectó vitalidad, un desgarro apasionado que se guarda en tu garganta, en tu corazón, una capacidad de ver en los resquicios de los días -aun en los peores- un rayo de luz, una fe en ti misma que te ha mantenido erguida, así como se ve en el escenario: devolviendo más vida de lo que la vida te ha dado. Esos días, en los que varias enfermedades se apoderaron de tu cuerpo, en los que tus padres se divorciaron, en los que vivías momentos de desamor y abandono, fueron los días en los que se forjó tu espíritu. ¿Cuántas niñitas se habrán sentido igual en esa Latinoamérica machista de principios del siglo XX? La soledad fue tu compañera y, en respuesta, tú te hiciste fuerte; decían que eras "valentona, indomable, arrogante". Ahí, aprendiste a usar las armas, una pistola calibre 22 y luego una calibre 45: "Mi infancia fue tan solitaria que aquellas armas me hacían compañía; aprendí a utilizarlas para matar las culebras de los excusados, no digo más".
La adolescencia te llegó entre cafetales y plantaciones, ahí recogiste naranjas, cortabas el café, caminabas sola por los campos. Aquellos tiempos te cimbraron; hasta la luna, en tus paseos nocturnos, se apiadó de tu sufrimiento silencioso, sabías bien que el mundo era más grande y vasto. Ningún jueguito de té ni muñecas te impresionaba, preferías andar por la tierra, libre, entre piedras y pistolas.
Eras la rara: "Cuando era pequeña me dijeron que me iban a excomulgar por ser lesbiana. Yo era lo peor que se podía ser, y había llegado al límite al que podía llegar. Me decían aquellas cosas porque era niña y porque así me mataban el alma".De tus amores se sabe poco, has sido discreta, Chavela, aunque conoces bien lo que es sufrir de mal de amores. Las mujeres han pasado por tu vida, sí, y hasta te han inventado cosas, te tachaban de robaesposas, y tú, de frente, sin pelos en la lengua, decías: "En mi vida he robado nada a nadie. Si las señoras venían conmigo era porque querían, que yo a nadie obligaba. Por supuesto, yo les decía piropos, pero eso no hace mal a nadie y, para ser sinceros, a la mayoría de las mujeres les encanta que las halaguen".
Sabes de las cosas importantes de la vida -los sueños, la muerte, el sufrimiento, el desamor, la esperanza, la libertad-, por eso cuando cantas tocas las emociones de los que te escuchamos, ¿y sabes por qué?, porque los vives a flor de piel, los traes pegaditos al cuerpo. Eso te abrió las puertas. Cuando cantabas con esos "valientes cantantes mexicanos", como Jorge Negrete, Pedro Infante o José Alfredo Jiménez, te enfrentaste con ellos a punta de... voz y canto. Cantando en la XEW y recibiendo 10 pesos por programa.
Querías cantar como los mexicanos y te hiciste amiga de los "grandes". ¿Te acuerdas cuando le llevaron serenata a María Félix tú y José Alfredo? Era tu época de derroche musical, fiestas y tragos, tiempos de "cabaret y balazos".
En esos días conociste a Frida y a Diego en una fiesta de las tantas que daban en la Casa Azul, en Coyoacán. Tendrías como 25 años. Frida preguntó quién eras y le dijeron: "Es Chavela Vargas. Anda en la cosa artística". Te fuiste a sentar a su lado y conversaron hasta entrada la madrugada. Se hicieron amigas, te invitó a quedarte a dormir en uno de los tantos cuartos de la casa. Diego, con quien también entablaste una gran amistad, te ponía un perro xoloitzcuintle en los pies, por si te daba frío en las muchas noches que pasaste en esa casa.
Entre la década de los cincuenta y los setenta, Chavela ya era Chavela Vargas, aplaudida en cualquier escenario, adorada por intelectuales, artistas y por la gente de barrio. Te consideraban musa Juan Rulfo, Agustín Lara, entre tantos otros. Con José Alfredo conociste el México bronco, la calle, los pleitos y las cuentas por pagar de mariachi. Llevaste tu canto herido a plazas como el Olimpia de París, el Carnegie Hall de Nueva York o el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México. En esos años te apropiaste del sufrimiento, la generosidad, el "sentir desde las entrañas" de los mexicanos.
Has hecho de todo y no te arrepientes de nada. Qué gusto una mujer de tu calibre, Chavela. Te has levantado quitándote el polvo de encima, has recibido maldiciones y bendiciones. El sufrimiento lo has vuelto gozo. Cada concierto tuyo es un recordatorio de que los sueños se pueden volver reales si se tiene coraje, agallas, si al dolor se le convierte en cuchillo para desgarrar la vida. Vestida con tu clásico poncho, tu pantalón de pana y saco negro, con tus botines que han pisado los escenarios de mayor calibre, sigues amando, amando tus recuerdos, tu presente, a tu público. Estás entera, más entera que nunca a tus recién cumplidos 90 años.
La adolescencia te llegó entre cafetales y plantaciones, ahí recogiste naranjas, cortabas el café, caminabas sola por los campos. Aquellos tiempos te cimbraron; hasta la luna, en tus paseos nocturnos, se apiadó de tu sufrimiento silencioso, sabías bien que el mundo era más grande y vasto. Ningún jueguito de té ni muñecas te impresionaba, preferías andar por la tierra, libre, entre piedras y pistolas.
Eras la rara: "Cuando era pequeña me dijeron que me iban a excomulgar por ser lesbiana. Yo era lo peor que se podía ser, y había llegado al límite al que podía llegar. Me decían aquellas cosas porque era niña y porque así me mataban el alma".De tus amores se sabe poco, has sido discreta, Chavela, aunque conoces bien lo que es sufrir de mal de amores. Las mujeres han pasado por tu vida, sí, y hasta te han inventado cosas, te tachaban de robaesposas, y tú, de frente, sin pelos en la lengua, decías: "En mi vida he robado nada a nadie. Si las señoras venían conmigo era porque querían, que yo a nadie obligaba. Por supuesto, yo les decía piropos, pero eso no hace mal a nadie y, para ser sinceros, a la mayoría de las mujeres les encanta que las halaguen".
Sabes de las cosas importantes de la vida -los sueños, la muerte, el sufrimiento, el desamor, la esperanza, la libertad-, por eso cuando cantas tocas las emociones de los que te escuchamos, ¿y sabes por qué?, porque los vives a flor de piel, los traes pegaditos al cuerpo. Eso te abrió las puertas. Cuando cantabas con esos "valientes cantantes mexicanos", como Jorge Negrete, Pedro Infante o José Alfredo Jiménez, te enfrentaste con ellos a punta de... voz y canto. Cantando en la XEW y recibiendo 10 pesos por programa.
Querías cantar como los mexicanos y te hiciste amiga de los "grandes". ¿Te acuerdas cuando le llevaron serenata a María Félix tú y José Alfredo? Era tu época de derroche musical, fiestas y tragos, tiempos de "cabaret y balazos".
En esos días conociste a Frida y a Diego en una fiesta de las tantas que daban en la Casa Azul, en Coyoacán. Tendrías como 25 años. Frida preguntó quién eras y le dijeron: "Es Chavela Vargas. Anda en la cosa artística". Te fuiste a sentar a su lado y conversaron hasta entrada la madrugada. Se hicieron amigas, te invitó a quedarte a dormir en uno de los tantos cuartos de la casa. Diego, con quien también entablaste una gran amistad, te ponía un perro xoloitzcuintle en los pies, por si te daba frío en las muchas noches que pasaste en esa casa.
Entre la década de los cincuenta y los setenta, Chavela ya era Chavela Vargas, aplaudida en cualquier escenario, adorada por intelectuales, artistas y por la gente de barrio. Te consideraban musa Juan Rulfo, Agustín Lara, entre tantos otros. Con José Alfredo conociste el México bronco, la calle, los pleitos y las cuentas por pagar de mariachi. Llevaste tu canto herido a plazas como el Olimpia de París, el Carnegie Hall de Nueva York o el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México. En esos años te apropiaste del sufrimiento, la generosidad, el "sentir desde las entrañas" de los mexicanos.
Has hecho de todo y no te arrepientes de nada. Qué gusto una mujer de tu calibre, Chavela. Te has levantado quitándote el polvo de encima, has recibido maldiciones y bendiciones. El sufrimiento lo has vuelto gozo. Cada concierto tuyo es un recordatorio de que los sueños se pueden volver reales si se tiene coraje, agallas, si al dolor se le convierte en cuchillo para desgarrar la vida. Vestida con tu clásico poncho, tu pantalón de pana y saco negro, con tus botines que han pisado los escenarios de mayor calibre, sigues amando, amando tus recuerdos, tu presente, a tu público. Estás entera, más entera que nunca a tus recién cumplidos 90 años.
Borges - ¿qué habré de temer?
"¿Qué habré de temer? No le doy a mi vida más valor que el de un alfiler. En cuanto a mi alma, ¿qué podrá hacerle? Si es inmortal..."
Jorge Luis Borges, ese gran maestro de la literatura contemporánea nos deja el legado de su obra, de su vida y de sus enseñanzas mostrándonos que la riqueza va de la mano al conocimiento, que no hay que tener mucho dinero para vivir más feliz. Se considera aristotélico por estar en una constante búsqueda del Yo, de ese ser individual que todos llevamos por dentro y que finalmente define nuestra historia.
Cree en la Amistad como el único fin importante, eso se demuestra en estas conversaciones con su gran compañera María Esther Vásquez en donde desnuda su pensamiento y deja que sus ideas se posen en la conciencia de las masas, las mismas que le gustaría que algún día fueran verdaderos individuos.
La historia, ese universo de épocas, de narraciones, de batallas y de grandes transformaciones nos lleva a entender el ahora, el por qué de nuestro tiempo. Y es que no es gratuito el estar parados en este mundo con su cúmulo de imperfecciones que contrastan con grandes avances y descubrimientos... porque somos el fruto y el resultado de un largo camino que nos deja como legado la realidad.
Bajo las ideas de grandes filósofos hemos construido nuestro pensamiento, y tal vez sea esa la razón de lo que hoy en día pensamos y cómo elaboramos nuestra sociedad; Tales de Mileto nos enseñó su teoría según la cual el agua era la fuente de vida; pasamos por el mundo pitagórico en donde se plantea el universo de los números; Sócrates, con su método nos deja el legado de construir el conocimiento entre dos; con Platón, creamos a Dios, luego llega Aristóteles para enseñarnos que tener en cuenta la materia y la forma son la mejor manera de construir algo y con Epicuro aprendemos que la búsqueda del placer está en encontrar cosas que no agoten, que no generen remordimiento y que no enfermen. Concluye que el único placer básico es el conocimiento.
Es así como luego de un legado de varias teorías el hombre puede escoger con cual configurar su existencia, Jorge Luis Borges menciona en repetidas ocasiones su sed de conocimiento, el haber gastado su dinero en comprar libros, aunque no los pudiera leer, simplemente porque el contacto que podía tener con ellos lo hacía feliz ya que pensaba que gastarse el dinero en otra cosa diferente era algo superficial.
"El infinito y el cero se parecen", con una apreciación tan simple sacada de una anécdota en la que intentó buscar a sus parientes en un directorio telefónico en el que había tantas personas que se apellidaban Borges, pudo concluir a manera filosófica que el infinito y el cero se parecen porque era como si no hubiera nada de lo que él estaba buscando. Estamos cargados de teorías que plantearon filósofos antiguos, las aplicamos diariamente en nuestras vidas y aún así no hemos podido construir una humanidad conforme.
La cultura de occidente se inicia en Sumeria, y son ellos precisamente quienes crean los mitos, las leyendas y las consejas, elementos básicos en nuestra cultura que a pesar de haber sufrido transformaciones, sigue muy creyente a las narraciones orales, a lo fantástico y a todo aquello que explique por medio de seres extraños el origen de las cosas que la razón todavía no ha podido resolver. De ellos heredamos también los parques y el jardín, ¿qué sería de los occidentales sin esa elaboración de hermosos parques en donde se puede estar en contacto con la naturaleza?, espacios públicos o privados que dan rienda suelta a la imaginación. Borges recuerda que con su hermana Norah representaba apartes de Las mil y una noches en unos patios de baldosa colorada y en un jardín con una palmera y un ceibo que hacían las veces de "teatro". Recuerda además, que creaban personajes basándose en las historias de Verne y de Welles, lo que nos da a entender su interés por la literatura y la gracia de ser un erudito.
Ese conocimiento de Borges que hace que me asombre al leer esta conversación, me hace pensar además en la importancia de la literatura universal, cada gran cultura ha tenido su fundamento en libros importantes que llevan bajo sus composiciones narrativas la historia que corre por sus venas lo cual se relaciona con las creencias religiosas que tiene, es así como cuando Borges dice que "el fervor religioso ha llevado a mucha gente, por ejemplo a Dante, a una obra admirable" se refiere a las escrituras sagradas en las cuales está inmersa la historia, por ejemplo para el Islam lo que representa El Corán; para el Judaísmo, La Torá y para el Cristianismo, La Biblia.
Su erudición se la debe a la lectura, la misma que le ha permitido aprender varios idiomas y por ende leer grandes textos en donde se encierra el pensamiento de grandes literatos. En el caso del inglés lo sabe porque lo lleva en la sangre, en su casa se hablaba este idioma a la par con el español, pero en cuanto al alemán lo aprendió con un ejercicio de lectura de la obra El libro de las canciones de Heine (motivado por leer a Shopenhauer), se ayudaba con un diccionario de alemán-inglés con el cual aprendió palabras básicas que le ayudaron a comprender más fácil el idioma. Lo mismo ocurre con el italiano, el anglosajón y el francés. Compruebo una vez más esa búsqueda incansable de conocimiento planteada por varios de los grandes filósofos.
Hay un elemento en la vida de Jorge Luis Borges que me llama la atención: el ser ciego. Para los antiguos griegos aquel que era perfecto se debía ir a la guerra, ya que los que no lo eran se destacaban en las artes. Esa "imperfección" física de alguna manera contrasta con la genialidad de su obra y lo hace parecer aún más destacado e interesante debido a la superación y a la idea de corroborar de nuevo que el conocimiento es lo más importante y lo superior.
Acercándome al tema de la sociedad, de la casa en donde vivía Jorge Luis Borges y de la relación que las viviendas del siglo
XX tenían con los conceptos antiguos, se puede destacar que durante gran parte de sus conversaciones él señala que la mejor clase social que existe es la media porque son los que viven tranquilos, felices y sin muchas preocupaciones. Comparando esta apreciación con la historia, podríamos decir que Borges y su familia corresponden a los burgueses (claro está, sin la necesidad de lujo y de aceptación que estos buscaban), los cuales desarrollan una gran arquitectura en donde sobresalen los palacios. Con estas construcciones, que se denominaban como las mejores viviendas, nace el concepto de lo público y lo privado en los ambientes: cocinas, habitaciones, cuartos y salones en donde se reciben a las personas. La casa de Jorge Luis Borges estaba situada en un departamento en un sexto piso de un edificio (recordemos que los edificios se los debemos a los romanos quienes crearon los barrios o ínsulas con construcciones de varios pisos), era modesta, tenía tres cuartos, cocina y un recibidor o living (como lo llaman en Argentina ). Se puede apreciar claramente que el concepto adoptado durante el siglo XIV sigue vigente en nuestras sociedades . También destaco el hecho de que en su habitación estuviera dispuesta una biblioteca , lugar en donde se ordenan los libros, idea que heredamos de Aristóteles, quien además nos dejó como legado importante sus cuatro causas: la material (con qué se va a trabajar), la eficiente (quién va a desarrollar eso que voy a trabajar), la formal (lo que se logra) y la final (para qué hicieron algo), esto se relaciona con la idea de que las cosas tienen que tener un principio, un medio y un fin. Borges se refiere al tema hablando de que pocas cosas están entregadas al azar y que con el concepto de belleza de Platón y el del orden de Sócrates se ha establecido la necesidad de belleza y de orden en las obras literarias.
Durante el Barroco , en España los grandes pensadores no podían expresar sus ideas porque eran asesinados bajo las leyes de la Inquisición. Por esto los que se dieron a conocer fueron personajes de otros países como Francia , Inglaterra y Alemania . Borges cree en la idea de que la mejor muerte para un escritor es la violenta, es por eso que nunca tuvo miedo a las amenazas que le hicieron, a las falsas apreciaciones que tuvieron de él... y en este punto reflexiono sobre nuestra actualidad. Estamos presos del miedo y no existe libertad . Parece que sólo heredamos de nuestros antepasados los actos de violencia y de vanalidad. ¿Será ese el síntoma de nuestra confusión ante un mundo que no parece tener solución?.
"El laberinto es un símbolo evidente de la perplejidad y la perplejidad ha sido una de las emociones más comunes de mi vida". Para Aristóteles la perplejidad es el asombro del cual surge la metafísica y estos conceptos se reúnen en uno de sus grandes libros: La Metafísica, en el cual habla de temas filosóficos más allá de aquello que tiene cuerpo. Borges elige el símbolo del laberinto porque cree que la idea de un edifico construido para que alguien se pierda es el símbolo inevitable de la perplejidad. Y es precisamente en esa maraña en la que nos encontramos hoy en día, aparentemente en un callejón sin salida.
Ojalá la idea pitagórica de ver la historia como un proceso cíclico en donde se plantea que si el mundo tiene un número limitado de elementos y además el tiempo es infinito y si cada momento depende del momento anterior, sólo basta que se repita ese momento para que se repita todo lo demás, no llegue a cumplirse porque tal vez nunca tendremos el mundo que soñamos y el que intentamos construir. Y es que es muy difícil si tenemos en cuenta el concepto del maniqueísmo heredado de los sumerios, es muy complicado crear acuerdos comunes entre los que están a favor del bien y los que están del lado del mal. ¿Pero qué es realmente lo bueno y lo malo en un planeta en el que las culturas y creencias religiosas difieren tanto las unas de las otras? Además nuestra cultura de occidente, fundamentada en el Cristianismo proviene de una mezcla de Israel y de Grecia , somos fruto de varios conceptos, de ideas que vienen arraigadas desde hace siglos.
Borges hace una reflexión sobre la diferencia que existe entre una época y otra, apunta a una consecución y evolución (aunque no para bien) de la historia. Dice que cada siglo es peor que el siguiente pero ese mismo es mejor al anterior. Cada siglo tiene un distinto porvenir, pero como lo dirían los pitagóricos, la historia es cíclica. ¿Qué nos depara entonces el futuro?, repetir la misma historia que gracias a nuestro desconocimiento estamos condenados a "cargar".
La reflexión que me surge a raíz de esta lectura a Borges, es la idea de que por qué si tenemos tantos conceptos buenos de donde aferrarnos, estamos tan mal. Occidente es la gran heredera de toda esa historia, tenemos ideas de allí y de allá, de los sumerios, de los judíos, de los islámicos, del siglo XVIII, del XIX... pero de qué nos ha servido si cada día nos hacemos más daño. Creo que uno de los grandes problemas de donde se deriva la situación actual, es nuestra poca necesidad y sed de conocimiento que tenemos, nos limitamos a producir para ser ricos, y dejamos una lado lo que nos dice el saber y lo que está escrito en nuestra historia, como la desconocemos estamos condenados a repetir los mismos errores del pasado.
Jorge Luis Borges, ese gran maestro de la literatura contemporánea nos deja el legado de su obra, de su vida y de sus enseñanzas mostrándonos que la riqueza va de la mano al conocimiento, que no hay que tener mucho dinero para vivir más feliz. Se considera aristotélico por estar en una constante búsqueda del Yo, de ese ser individual que todos llevamos por dentro y que finalmente define nuestra historia.
Cree en la Amistad como el único fin importante, eso se demuestra en estas conversaciones con su gran compañera María Esther Vásquez en donde desnuda su pensamiento y deja que sus ideas se posen en la conciencia de las masas, las mismas que le gustaría que algún día fueran verdaderos individuos.
La historia, ese universo de épocas, de narraciones, de batallas y de grandes transformaciones nos lleva a entender el ahora, el por qué de nuestro tiempo. Y es que no es gratuito el estar parados en este mundo con su cúmulo de imperfecciones que contrastan con grandes avances y descubrimientos... porque somos el fruto y el resultado de un largo camino que nos deja como legado la realidad.
Bajo las ideas de grandes filósofos hemos construido nuestro pensamiento, y tal vez sea esa la razón de lo que hoy en día pensamos y cómo elaboramos nuestra sociedad; Tales de Mileto nos enseñó su teoría según la cual el agua era la fuente de vida; pasamos por el mundo pitagórico en donde se plantea el universo de los números; Sócrates, con su método nos deja el legado de construir el conocimiento entre dos; con Platón, creamos a Dios, luego llega Aristóteles para enseñarnos que tener en cuenta la materia y la forma son la mejor manera de construir algo y con Epicuro aprendemos que la búsqueda del placer está en encontrar cosas que no agoten, que no generen remordimiento y que no enfermen. Concluye que el único placer básico es el conocimiento.
Es así como luego de un legado de varias teorías el hombre puede escoger con cual configurar su existencia, Jorge Luis Borges menciona en repetidas ocasiones su sed de conocimiento, el haber gastado su dinero en comprar libros, aunque no los pudiera leer, simplemente porque el contacto que podía tener con ellos lo hacía feliz ya que pensaba que gastarse el dinero en otra cosa diferente era algo superficial.
"El infinito y el cero se parecen", con una apreciación tan simple sacada de una anécdota en la que intentó buscar a sus parientes en un directorio telefónico en el que había tantas personas que se apellidaban Borges, pudo concluir a manera filosófica que el infinito y el cero se parecen porque era como si no hubiera nada de lo que él estaba buscando. Estamos cargados de teorías que plantearon filósofos antiguos, las aplicamos diariamente en nuestras vidas y aún así no hemos podido construir una humanidad conforme.
La cultura de occidente se inicia en Sumeria, y son ellos precisamente quienes crean los mitos, las leyendas y las consejas, elementos básicos en nuestra cultura que a pesar de haber sufrido transformaciones, sigue muy creyente a las narraciones orales, a lo fantástico y a todo aquello que explique por medio de seres extraños el origen de las cosas que la razón todavía no ha podido resolver. De ellos heredamos también los parques y el jardín, ¿qué sería de los occidentales sin esa elaboración de hermosos parques en donde se puede estar en contacto con la naturaleza?, espacios públicos o privados que dan rienda suelta a la imaginación. Borges recuerda que con su hermana Norah representaba apartes de Las mil y una noches en unos patios de baldosa colorada y en un jardín con una palmera y un ceibo que hacían las veces de "teatro". Recuerda además, que creaban personajes basándose en las historias de Verne y de Welles, lo que nos da a entender su interés por la literatura y la gracia de ser un erudito.
Ese conocimiento de Borges que hace que me asombre al leer esta conversación, me hace pensar además en la importancia de la literatura universal, cada gran cultura ha tenido su fundamento en libros importantes que llevan bajo sus composiciones narrativas la historia que corre por sus venas lo cual se relaciona con las creencias religiosas que tiene, es así como cuando Borges dice que "el fervor religioso ha llevado a mucha gente, por ejemplo a Dante, a una obra admirable" se refiere a las escrituras sagradas en las cuales está inmersa la historia, por ejemplo para el Islam lo que representa El Corán; para el Judaísmo, La Torá y para el Cristianismo, La Biblia.
Su erudición se la debe a la lectura, la misma que le ha permitido aprender varios idiomas y por ende leer grandes textos en donde se encierra el pensamiento de grandes literatos. En el caso del inglés lo sabe porque lo lleva en la sangre, en su casa se hablaba este idioma a la par con el español, pero en cuanto al alemán lo aprendió con un ejercicio de lectura de la obra El libro de las canciones de Heine (motivado por leer a Shopenhauer), se ayudaba con un diccionario de alemán-inglés con el cual aprendió palabras básicas que le ayudaron a comprender más fácil el idioma. Lo mismo ocurre con el italiano, el anglosajón y el francés. Compruebo una vez más esa búsqueda incansable de conocimiento planteada por varios de los grandes filósofos.
Hay un elemento en la vida de Jorge Luis Borges que me llama la atención: el ser ciego. Para los antiguos griegos aquel que era perfecto se debía ir a la guerra, ya que los que no lo eran se destacaban en las artes. Esa "imperfección" física de alguna manera contrasta con la genialidad de su obra y lo hace parecer aún más destacado e interesante debido a la superación y a la idea de corroborar de nuevo que el conocimiento es lo más importante y lo superior.
Acercándome al tema de la sociedad, de la casa en donde vivía Jorge Luis Borges y de la relación que las viviendas del siglo
XX tenían con los conceptos antiguos, se puede destacar que durante gran parte de sus conversaciones él señala que la mejor clase social que existe es la media porque son los que viven tranquilos, felices y sin muchas preocupaciones. Comparando esta apreciación con la historia, podríamos decir que Borges y su familia corresponden a los burgueses (claro está, sin la necesidad de lujo y de aceptación que estos buscaban), los cuales desarrollan una gran arquitectura en donde sobresalen los palacios. Con estas construcciones, que se denominaban como las mejores viviendas, nace el concepto de lo público y lo privado en los ambientes: cocinas, habitaciones, cuartos y salones en donde se reciben a las personas. La casa de Jorge Luis Borges estaba situada en un departamento en un sexto piso de un edificio (recordemos que los edificios se los debemos a los romanos quienes crearon los barrios o ínsulas con construcciones de varios pisos), era modesta, tenía tres cuartos, cocina y un recibidor o living (como lo llaman en Argentina ). Se puede apreciar claramente que el concepto adoptado durante el siglo XIV sigue vigente en nuestras sociedades . También destaco el hecho de que en su habitación estuviera dispuesta una biblioteca , lugar en donde se ordenan los libros, idea que heredamos de Aristóteles, quien además nos dejó como legado importante sus cuatro causas: la material (con qué se va a trabajar), la eficiente (quién va a desarrollar eso que voy a trabajar), la formal (lo que se logra) y la final (para qué hicieron algo), esto se relaciona con la idea de que las cosas tienen que tener un principio, un medio y un fin. Borges se refiere al tema hablando de que pocas cosas están entregadas al azar y que con el concepto de belleza de Platón y el del orden de Sócrates se ha establecido la necesidad de belleza y de orden en las obras literarias.
Durante el Barroco , en España los grandes pensadores no podían expresar sus ideas porque eran asesinados bajo las leyes de la Inquisición. Por esto los que se dieron a conocer fueron personajes de otros países como Francia , Inglaterra y Alemania . Borges cree en la idea de que la mejor muerte para un escritor es la violenta, es por eso que nunca tuvo miedo a las amenazas que le hicieron, a las falsas apreciaciones que tuvieron de él... y en este punto reflexiono sobre nuestra actualidad. Estamos presos del miedo y no existe libertad . Parece que sólo heredamos de nuestros antepasados los actos de violencia y de vanalidad. ¿Será ese el síntoma de nuestra confusión ante un mundo que no parece tener solución?.
"El laberinto es un símbolo evidente de la perplejidad y la perplejidad ha sido una de las emociones más comunes de mi vida". Para Aristóteles la perplejidad es el asombro del cual surge la metafísica y estos conceptos se reúnen en uno de sus grandes libros: La Metafísica, en el cual habla de temas filosóficos más allá de aquello que tiene cuerpo. Borges elige el símbolo del laberinto porque cree que la idea de un edifico construido para que alguien se pierda es el símbolo inevitable de la perplejidad. Y es precisamente en esa maraña en la que nos encontramos hoy en día, aparentemente en un callejón sin salida.
Ojalá la idea pitagórica de ver la historia como un proceso cíclico en donde se plantea que si el mundo tiene un número limitado de elementos y además el tiempo es infinito y si cada momento depende del momento anterior, sólo basta que se repita ese momento para que se repita todo lo demás, no llegue a cumplirse porque tal vez nunca tendremos el mundo que soñamos y el que intentamos construir. Y es que es muy difícil si tenemos en cuenta el concepto del maniqueísmo heredado de los sumerios, es muy complicado crear acuerdos comunes entre los que están a favor del bien y los que están del lado del mal. ¿Pero qué es realmente lo bueno y lo malo en un planeta en el que las culturas y creencias religiosas difieren tanto las unas de las otras? Además nuestra cultura de occidente, fundamentada en el Cristianismo proviene de una mezcla de Israel y de Grecia , somos fruto de varios conceptos, de ideas que vienen arraigadas desde hace siglos.
Borges hace una reflexión sobre la diferencia que existe entre una época y otra, apunta a una consecución y evolución (aunque no para bien) de la historia. Dice que cada siglo es peor que el siguiente pero ese mismo es mejor al anterior. Cada siglo tiene un distinto porvenir, pero como lo dirían los pitagóricos, la historia es cíclica. ¿Qué nos depara entonces el futuro?, repetir la misma historia que gracias a nuestro desconocimiento estamos condenados a "cargar".
La reflexión que me surge a raíz de esta lectura a Borges, es la idea de que por qué si tenemos tantos conceptos buenos de donde aferrarnos, estamos tan mal. Occidente es la gran heredera de toda esa historia, tenemos ideas de allí y de allá, de los sumerios, de los judíos, de los islámicos, del siglo XVIII, del XIX... pero de qué nos ha servido si cada día nos hacemos más daño. Creo que uno de los grandes problemas de donde se deriva la situación actual, es nuestra poca necesidad y sed de conocimiento que tenemos, nos limitamos a producir para ser ricos, y dejamos una lado lo que nos dice el saber y lo que está escrito en nuestra historia, como la desconocemos estamos condenados a repetir los mismos errores del pasado.
miércoles, 22 de abril de 2009
Barack Obama: el fin del "Big Brother"
Washington. El primer viaje del presidente de Estados Unidos Barack Obama a América Latina rompió prejuicios y esquemas que, en algunos casos, tardaron décadas en construirse. Obama prometió cambios, y cambios es lo que estamos viendo. En dos días, el presidente de Estados Unidos ha echado a andar una política totalmente nueva hacia Latinoamérica.
Obama está dispuesto a hablar con la dictadura cubana. Eso no lo veíamos hace medio siglo. Obama saludó de mano a Hugo Chávez, a pesar de los insultos del presidente venezolano. El ex presidente George Bush siempre se le estuvo escondiendo a Chávez. Obama trató a México de igual a igual en la lucha contra el narcotráfico. Atrás quedó la época de las "certificaciones" de buena conducta de Estados Unidos al resto del continente.
Obama significa el fin del "Big Brother". Como lo dijo en la Quinta Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, Estados Unidos no intervendrá en los asuntos internos de otros países de la región. Pero tampoco aceptará que le echen la culpa de todos los problemas del hemisferio. Dando y dando.
Antes de que partiera a su primer viaje a la Ciudad de México y a Puerto España en Trinidad, tuve la oportunidad de conversar con el presidente en la Casa Blanca. Y, por lo que me dijo, ya se veían venir importantes cambios de política y de actitud.
"No creo que un viaje pueda cambiar una larga historia de sospechas", afirmó, refiriéndose a la percepción generalizada de que Estados Unidos se había olvidado de América Latina durante ocho años. "Pero sí creo que podemos empezar a hacer mejoras... Independientemente de que estos gobiernos sean de centro-izquierda o centro-derecha, todos estamos concentrados en fortalecer la economía y en mejorar las oportunidades y la educación para nuestra gente".
El mensaje de Obama es nuevo:
"Dejemos de pelear las viejas peleas del siglo 20; ya estamos en el siglo 21... Tenemos que asegurarnos que nuestra política exterior esté basada en el respeto mutuo y en los intereses mutuos: Se acabaron los días en que Estados Unidos era el "Big Brother" y el resto de los países eran el hermano menor".
El cambio más evidente de está nueva actitud del gobierno norteamericano es con Cuba. Obama no quiere seguir el mismo camino que los otros 10 presidentes de Estados Unidos que fracasaron en sacar a Fidel Castro del poder. Por eso eliminó las restricciones a los viajes y remesas de cubano-americanos a la isla. Ahora podrán viajar y enviar todo lo que quieran. E incluso, estaría dispuesto a establecer contactos políticos y comerciales con el gobierno de La Habana.
Pero los críticos de Obama dicen que estas medidas, lejos de promover la democracia, refuerzan la dictadura.
"Ese argumento se ha empleado durante 50 años y nada ha cambiado", les respondió el presidente. "Así que mi actitud es que si empezamos a ver más viajes a Cuba, y si enviamos más remesas a Cuba que ayuden a las familias cubanas, entonces les vamos a dar más poder y más recursos. Con el tiempo creo que podemos cambiar la dinámica en Cuba de manera que estas medidas promuevan la libertad, el derecho a la libertad de expresión, la libertad religiosa, la libertad de viajar... Durante 50 años el statu quo no ha promovido la libertad y la democracia en Cuba... Estoy dispuesto a tratar cosas nuevas para romper los viejos patrones".
El cambio en la actitud hacia México también es palpable. El sabe que los millones de norteamericanos que usan drogas y las armas estadounidenses son, en buena parte, culpables de la narcoviolencia en México.
Por eso "es importante decir que no me has oído criticar al gobierno del presidente (Felipe) Calderón acerca de la violencia allá", apuntó. "Al contrario, he reconocido su esfuerzo porque creo que está tomando unos pasos muy valientes y difíciles para enfrentar este problema".
Y aunque no se quiso comprometer a prohibir el uso de armas de asalto en Estados Unidos _ que muchas veces terminan en manos de narcotraficantes mexicanos _ sí propuso una nueva filosofía de responsabilidad compartida: "Mi actitud es que Estados Unidos y México tienen que ser socios en este proceso".
No me podía ir sin preguntarle sobre su promesa de campaña de legalizar a millones de indocumentados durante su primer año de gobierno. ¿Cumplirá su palabra a pesar de la actual crisis económica?
"Yo voy, absolutamente, a cumplir mi promesa de buscar una reforma migratoria", aseguró. Pero dejó claro que las cosas no dependen de él únicamente, sino también del Congreso. "No puedo garantizar que tendré una ley sobre mi escritorio antes de que termine el año. Pero lo que sí puedo garantizar es que el proceso seguirá adelante".
¿Suspenderá las redadas hasta que haya una reforma migratoria? "Como tu sabes, le pedí a Janet Napolitano, la secretaria de Seguridad Nacional, que revise las políticas respecto a las redadas y me van a llegar sus recomendaciones... Sigo creyendo que no se puede resolver con redadas el problema".
Y por último Obama habló de fútbol. El _ que jugó sóccer cuando era niño en Indonesia y cuyas hijas también lo han jugado _ quiere que Estados Unidos sea la sede de la Copa Mundial en el 2018 ó 2022.
"Creo que tener aquí la Copa sería algo enorme para este deporte en Estados Unidos", concluyó. "Es el evento deportivo más grande del mundo ¿por qué no tenerlo en Estados Unidos?"
Obama ya no quiere que Estados Unidos sea el hermano mayor del continente. Y ahora, al menos en lo que se refiere al fútbol, quiere invitar a todos a jugar a su casa. Pero a pesar de las mejores intenciones de Obama, será difícil olvidar que, en muchos sentidos, Estados Unidos sigue siendo el dueño del balón.
Obama está dispuesto a hablar con la dictadura cubana. Eso no lo veíamos hace medio siglo. Obama saludó de mano a Hugo Chávez, a pesar de los insultos del presidente venezolano. El ex presidente George Bush siempre se le estuvo escondiendo a Chávez. Obama trató a México de igual a igual en la lucha contra el narcotráfico. Atrás quedó la época de las "certificaciones" de buena conducta de Estados Unidos al resto del continente.
Obama significa el fin del "Big Brother". Como lo dijo en la Quinta Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, Estados Unidos no intervendrá en los asuntos internos de otros países de la región. Pero tampoco aceptará que le echen la culpa de todos los problemas del hemisferio. Dando y dando.
Antes de que partiera a su primer viaje a la Ciudad de México y a Puerto España en Trinidad, tuve la oportunidad de conversar con el presidente en la Casa Blanca. Y, por lo que me dijo, ya se veían venir importantes cambios de política y de actitud.
"No creo que un viaje pueda cambiar una larga historia de sospechas", afirmó, refiriéndose a la percepción generalizada de que Estados Unidos se había olvidado de América Latina durante ocho años. "Pero sí creo que podemos empezar a hacer mejoras... Independientemente de que estos gobiernos sean de centro-izquierda o centro-derecha, todos estamos concentrados en fortalecer la economía y en mejorar las oportunidades y la educación para nuestra gente".
El mensaje de Obama es nuevo:
"Dejemos de pelear las viejas peleas del siglo 20; ya estamos en el siglo 21... Tenemos que asegurarnos que nuestra política exterior esté basada en el respeto mutuo y en los intereses mutuos: Se acabaron los días en que Estados Unidos era el "Big Brother" y el resto de los países eran el hermano menor".
El cambio más evidente de está nueva actitud del gobierno norteamericano es con Cuba. Obama no quiere seguir el mismo camino que los otros 10 presidentes de Estados Unidos que fracasaron en sacar a Fidel Castro del poder. Por eso eliminó las restricciones a los viajes y remesas de cubano-americanos a la isla. Ahora podrán viajar y enviar todo lo que quieran. E incluso, estaría dispuesto a establecer contactos políticos y comerciales con el gobierno de La Habana.
Pero los críticos de Obama dicen que estas medidas, lejos de promover la democracia, refuerzan la dictadura.
"Ese argumento se ha empleado durante 50 años y nada ha cambiado", les respondió el presidente. "Así que mi actitud es que si empezamos a ver más viajes a Cuba, y si enviamos más remesas a Cuba que ayuden a las familias cubanas, entonces les vamos a dar más poder y más recursos. Con el tiempo creo que podemos cambiar la dinámica en Cuba de manera que estas medidas promuevan la libertad, el derecho a la libertad de expresión, la libertad religiosa, la libertad de viajar... Durante 50 años el statu quo no ha promovido la libertad y la democracia en Cuba... Estoy dispuesto a tratar cosas nuevas para romper los viejos patrones".
El cambio en la actitud hacia México también es palpable. El sabe que los millones de norteamericanos que usan drogas y las armas estadounidenses son, en buena parte, culpables de la narcoviolencia en México.
Por eso "es importante decir que no me has oído criticar al gobierno del presidente (Felipe) Calderón acerca de la violencia allá", apuntó. "Al contrario, he reconocido su esfuerzo porque creo que está tomando unos pasos muy valientes y difíciles para enfrentar este problema".
Y aunque no se quiso comprometer a prohibir el uso de armas de asalto en Estados Unidos _ que muchas veces terminan en manos de narcotraficantes mexicanos _ sí propuso una nueva filosofía de responsabilidad compartida: "Mi actitud es que Estados Unidos y México tienen que ser socios en este proceso".
No me podía ir sin preguntarle sobre su promesa de campaña de legalizar a millones de indocumentados durante su primer año de gobierno. ¿Cumplirá su palabra a pesar de la actual crisis económica?
"Yo voy, absolutamente, a cumplir mi promesa de buscar una reforma migratoria", aseguró. Pero dejó claro que las cosas no dependen de él únicamente, sino también del Congreso. "No puedo garantizar que tendré una ley sobre mi escritorio antes de que termine el año. Pero lo que sí puedo garantizar es que el proceso seguirá adelante".
¿Suspenderá las redadas hasta que haya una reforma migratoria? "Como tu sabes, le pedí a Janet Napolitano, la secretaria de Seguridad Nacional, que revise las políticas respecto a las redadas y me van a llegar sus recomendaciones... Sigo creyendo que no se puede resolver con redadas el problema".
Y por último Obama habló de fútbol. El _ que jugó sóccer cuando era niño en Indonesia y cuyas hijas también lo han jugado _ quiere que Estados Unidos sea la sede de la Copa Mundial en el 2018 ó 2022.
"Creo que tener aquí la Copa sería algo enorme para este deporte en Estados Unidos", concluyó. "Es el evento deportivo más grande del mundo ¿por qué no tenerlo en Estados Unidos?"
Obama ya no quiere que Estados Unidos sea el hermano mayor del continente. Y ahora, al menos en lo que se refiere al fútbol, quiere invitar a todos a jugar a su casa. Pero a pesar de las mejores intenciones de Obama, será difícil olvidar que, en muchos sentidos, Estados Unidos sigue siendo el dueño del balón.
Traiciones Mortales
¿Quién informó al cártel de los hermanos Beltrán Leyva a dónde, cuándo, cómo y quiénes trasladarían a Jerónimo Gámez García, su operador financiero, a una cárcel en Tepic? Esa infidencia provocó un espectacular intento de rescate con más de 30 sicarios atacando a fuerzas federales y militares, que aunque al final resultó fallido, dejó en el camino a seis agentes federales y dos funcionarios penitenciarios muertos, toque de queda en la capital nayarita y una sensación de miedo generalizada que afectó la vida cotidiana en la comunidad. Mientras tanto, quien informó a los Beltrán Leyva los detalles del traslado de Gámez García, debe estar durmiendo sin problema, luego de haber desquitado la paga del crimen organizado.
Pero ¿quién fue? La pregunta ha sido elevada desde distintos medios en los últimos días. ¿Quién informó del operativo? Nadie, fuera de las áreas de seguridad del gobierno federal tenía acceso a esa información. Tuvo que haber sido transmitida con tiempo suficiente para que se preparara la operación de rescate con varias decenas de sicarios, porque una acción de esa naturaleza no puede ser improvisada. ¿Quién fue? Altos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública Federal se deslindaron desde el domingo, al señalar que la operación y la logística recayó en la PGR. En pocas palabras, lo que dijeron es que si hubo una filtración a los Beltrán Leyva, la fuente más probable se encuentra dentro de la PGR. La dependencia no ha respondido nada ante esa imputación, que lo único que vuelve a dejar claro es la interminable pugna entre las dos áreas civiles que combaten al narcotráfico.
¿Dónde están los traidores? La pregunta ha perseguido al gobierno de Felipe Calderón, que ya tuvo que sufrir la infiltración de todos los cárteles en la Subsecretaría para las Investigaciones contra la Delincuencia Organizada, la famosa Siedo, que era la que tenía que combatirlos, y obligar a una purga de varios meses. El problema de las filtraciones no es nuevo, y Calderón lo hereda del gobierno de Vicente Fox, en donde parecen haberse anidado varias de las redes de complicidades que han dejado trunca la lucha contra el narcotráfico, y donde las sospechas y desconfianzas entre todas las áreas a las que les encargaron combatir al narco, hacen que muchas veces operen individualmente sin el conocimiento de las demás dependencias por el temor de las traiciones.
Las traiciones no siempre salen de la PGR. Traidores hay en todas las dependencias. La Secretaría de Seguridad Pública Federal ha encontrado mandos superiores al servicio de los cárteles, y dentro de las propias Fuerzas Armadas han descubierto oficiales de alto rango en la nómina de los narcotraficantes. Hay también casos donde, a decir por las secuelas, han servido inopinadamente a los cárteles, como el del ex procurador general, Rafael Macedo de la Concha, quien detuvo una operación de agentes federales que le pidieron autorización para arrestar a Joaquín "El Chapo" Guzmán, a quien tenían perfectamente localizado, y que se las negó. Lesdijo que lo dejaran al Ejército, pero cuando la tropa llegó al rancho tres días después, ya se había ido.
En tres ocasiones más, de acuerdo con lo informado al gabinete de seguridad del ex presidente Fox, estuvieron a punto de capturar a Guzmán. En tres ocasiones, las intervenciones de funcionarios federales, impidieron la captura. Algo similar sucedió cuando el entonces director de la Siedo, José Luis Santiago Vasconcelos, estaba investigando al coordinador de Giras Presidenciales de Fox, Nahúm Acosta Lugo, cuyo número de teléfono celular estaba registrado en un teléfono encontrado en un decomiso a propiedades de Arturo Beltrán Leyva. La investigación llevaba su curso cuando un funcionario federal le contó al periodista Francisco Garfias sobre el caso. La publicación causó al final una especie de sabotaje de la investigación, que Santiago Vasconcelos lamentó hasta su muerte. La PGR tuvo que detener prematuramente a Acosta, pero con las pruebas insuficientes que hasta el momento tenían, nunca pudieron mantenerlo en la cárcel.
En este sexenio, Beltrán Leyva estuvo a punto de ser detenido en la casa donde vivía en el Pedregal de San Ángel, al sur de la ciudad de México. Una unidad de élite fue por él, pero cuando llegaron a la residencia, 20 minutos después de haber partido, ya no estaba. Alguien le informó que iban tras él. Sobre la mesa encontraron todavía los alimentos calientes. Ha habido otros casos donde han llegado comandos de fuerzas federales a un operativo donde resulta que los estaban esperando, como consecuencia de alguna infidencia. Dentro del Ejército no confían ni en la Secretaría de Seguridad Pública, ni en la PGR, porque han tenido experiencias donde cuando llegan a detener a un capo, o ya se fugó, o son emboscados. El caso de traición más notorio, por lo público, se dio el año pasado cuando "pusieron" al coordinador de seguridad regional de la Policía Federal, Édgar Millán, quien fue asesinado dentro de una casa a la cual llegó a descansar unas horas por mero accidente, y a donde tenía tiempo de no frecuentar.
El intento de rescate en Tepic que por lo demás, es un modus operandi de los Beltrán Leyva-, es el recordatorio trágico de una deuda pendiente: los traidores dentro del gobierno federal. Son funcionarios en puestos de mando operativo o de inteligencia que tienen acceso a información sobre operativos que van a ser puestos en marcha, con el tiempo suficiente horas o minutos, incluso-, para que puedan alertar a sus patrones en el narcotráfico y cambiar el destino de la guerra contra el narcotráfico. Si no se acaba con ellos, la derrota de los cárteles será meramente una ilusión. Si no se erradica la impunidad y se lucha contra la corrupción interna, esa guerra también será inútil.
Pero ¿quién fue? La pregunta ha sido elevada desde distintos medios en los últimos días. ¿Quién informó del operativo? Nadie, fuera de las áreas de seguridad del gobierno federal tenía acceso a esa información. Tuvo que haber sido transmitida con tiempo suficiente para que se preparara la operación de rescate con varias decenas de sicarios, porque una acción de esa naturaleza no puede ser improvisada. ¿Quién fue? Altos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública Federal se deslindaron desde el domingo, al señalar que la operación y la logística recayó en la PGR. En pocas palabras, lo que dijeron es que si hubo una filtración a los Beltrán Leyva, la fuente más probable se encuentra dentro de la PGR. La dependencia no ha respondido nada ante esa imputación, que lo único que vuelve a dejar claro es la interminable pugna entre las dos áreas civiles que combaten al narcotráfico.
¿Dónde están los traidores? La pregunta ha perseguido al gobierno de Felipe Calderón, que ya tuvo que sufrir la infiltración de todos los cárteles en la Subsecretaría para las Investigaciones contra la Delincuencia Organizada, la famosa Siedo, que era la que tenía que combatirlos, y obligar a una purga de varios meses. El problema de las filtraciones no es nuevo, y Calderón lo hereda del gobierno de Vicente Fox, en donde parecen haberse anidado varias de las redes de complicidades que han dejado trunca la lucha contra el narcotráfico, y donde las sospechas y desconfianzas entre todas las áreas a las que les encargaron combatir al narco, hacen que muchas veces operen individualmente sin el conocimiento de las demás dependencias por el temor de las traiciones.
Las traiciones no siempre salen de la PGR. Traidores hay en todas las dependencias. La Secretaría de Seguridad Pública Federal ha encontrado mandos superiores al servicio de los cárteles, y dentro de las propias Fuerzas Armadas han descubierto oficiales de alto rango en la nómina de los narcotraficantes. Hay también casos donde, a decir por las secuelas, han servido inopinadamente a los cárteles, como el del ex procurador general, Rafael Macedo de la Concha, quien detuvo una operación de agentes federales que le pidieron autorización para arrestar a Joaquín "El Chapo" Guzmán, a quien tenían perfectamente localizado, y que se las negó. Lesdijo que lo dejaran al Ejército, pero cuando la tropa llegó al rancho tres días después, ya se había ido.
En tres ocasiones más, de acuerdo con lo informado al gabinete de seguridad del ex presidente Fox, estuvieron a punto de capturar a Guzmán. En tres ocasiones, las intervenciones de funcionarios federales, impidieron la captura. Algo similar sucedió cuando el entonces director de la Siedo, José Luis Santiago Vasconcelos, estaba investigando al coordinador de Giras Presidenciales de Fox, Nahúm Acosta Lugo, cuyo número de teléfono celular estaba registrado en un teléfono encontrado en un decomiso a propiedades de Arturo Beltrán Leyva. La investigación llevaba su curso cuando un funcionario federal le contó al periodista Francisco Garfias sobre el caso. La publicación causó al final una especie de sabotaje de la investigación, que Santiago Vasconcelos lamentó hasta su muerte. La PGR tuvo que detener prematuramente a Acosta, pero con las pruebas insuficientes que hasta el momento tenían, nunca pudieron mantenerlo en la cárcel.
En este sexenio, Beltrán Leyva estuvo a punto de ser detenido en la casa donde vivía en el Pedregal de San Ángel, al sur de la ciudad de México. Una unidad de élite fue por él, pero cuando llegaron a la residencia, 20 minutos después de haber partido, ya no estaba. Alguien le informó que iban tras él. Sobre la mesa encontraron todavía los alimentos calientes. Ha habido otros casos donde han llegado comandos de fuerzas federales a un operativo donde resulta que los estaban esperando, como consecuencia de alguna infidencia. Dentro del Ejército no confían ni en la Secretaría de Seguridad Pública, ni en la PGR, porque han tenido experiencias donde cuando llegan a detener a un capo, o ya se fugó, o son emboscados. El caso de traición más notorio, por lo público, se dio el año pasado cuando "pusieron" al coordinador de seguridad regional de la Policía Federal, Édgar Millán, quien fue asesinado dentro de una casa a la cual llegó a descansar unas horas por mero accidente, y a donde tenía tiempo de no frecuentar.
El intento de rescate en Tepic que por lo demás, es un modus operandi de los Beltrán Leyva-, es el recordatorio trágico de una deuda pendiente: los traidores dentro del gobierno federal. Son funcionarios en puestos de mando operativo o de inteligencia que tienen acceso a información sobre operativos que van a ser puestos en marcha, con el tiempo suficiente horas o minutos, incluso-, para que puedan alertar a sus patrones en el narcotráfico y cambiar el destino de la guerra contra el narcotráfico. Si no se acaba con ellos, la derrota de los cárteles será meramente una ilusión. Si no se erradica la impunidad y se lucha contra la corrupción interna, esa guerra también será inútil.
miércoles, 1 de abril de 2009
El retrato de México en los EU
Regreso de los EU con una preocupación: la cobertura que la televisión de ese país le está dando a México. En mi viaje observé varios reportes de las cadenas de televisión y los canales noticiosos. En todos noté una cobertura alarmista, estridente, desequilibrada y sin matices.
Aclaro que todas las historias que vi son ciertas. El crecimiento del crimen organizado en México. Las seis mil ejecuciones del año pasado. El incremento en los secuestros y extorciones. El control que los delincuentes tienen de ciertos territorios. El peligro de que la violencia se pase al otro lado del Río Bravo. Sería una necedad negar esta realidad. Pero lo que no vi es el otro lado de la moneda. La gran demanda de drogas que existe en los EU y que alimenta el negocio de los narcotraficantes. La exportación de armas estadounidenses, propias del mejor ejército, a los delincuentes mexicanos. El esfuerzo del gobierno de México por restablecer la autoridad del Estado. Los policías y soldados honestos que han muerto en esta guerra. También es una necedad negar esta realidad.
Joseph Stalin decía que "la muerte de un millón de soldados soviéticos es una estadística; la muerte de un soldado soviético es una tragedia". Los productores de los noticieros estadounidenses siguen este principio. Saben que al público no le interesan las estadísticas; son las tragedias lo que más atrae a las audiencias. En este sentido, observé varias historias personales que efectivamente ponen los pelos de punta. La de una familia estadounidense secuestrada en Tijuana que vivió horas aciagas creyendo que los matarían. La de una balacera a plena luz del día en una avenida de Ciudad Juárez. Lo que no vi fueron las otras historias. La del junkie texano que viene a picarse a Nuevo Laredo. O la del soldado oaxaqueño que murió acribillado en el cumplimiento de su deber en Reynosa.
No hay duda: México se ha convertido en noticia en los EU. Por un lado, la guerra en contra del terrorismo ya no atrae la misma atención en los estadounidenses en la medida en que no ha habido un atentado en su territorio desde el 11 de septiembre del 2001. La guerra en Irak ya tampoco tiene la misma cobertura debido a que la violencia en ese país ha caído. Además, los estadounidenses pronto abandonarán esa nación. Lo que hoy llama la atención, por razones obvias, es la crisis económica. Pero no todo el noticiero se puede dedicar a las penurias de la economía. De ahí la necesidad de encontrar nuevos temas. Y resulta que en el vecino del sur, tan cerca, hay una guerra violenta con historias de gran valor noticioso: decapitados, pozoleros, policías corruptos, ciudadanos exasperados y delincuentes multimillonarios.
Nadie puede dudar del valor periodístico de esta realidad. Lo que falta es equilibrio. Se extrañan los matices. Al ver estas coberturas, uno piensa que todo México es igual. Que Querétaro es Juárez. O que cualquier estadounidense puede ser secuestrado en Vallarta como efectivamente ocurre en Tijuana. Nadie menciona, por cierto, que las ciudades más violentas de México están en la frontera con los EU. ¿Por qué será?
Sobre la frontera, la mejor cobertura que he visto fue la de Anthony Bourdain. Se trata de un chef neoyorquino que viaja por todo el mundo buscando experiencias culinarias únicas. Hace poco viajó a la franja fronteriza entre México y los EU. Definió el lado mexicano como "pueblos construidos para satisfacer el apetito legítimo y de otro tipo de los gabachos [ ] Son más para nosotros. Un lugar anónimo donde podemos satisfacer nuestros impulsos más oscuros y salvajes. Es más un reflejo del lado estadounidense, que del verdadero México". Me pareció una definición muy atinada. Mejor que la de cualquier periodista. Por desgracia, el programa de Bourdain aparece en el Travel Channel y no en las principales cadenas estadounidenses.
La verdad es que no me sorprende lo estridente y alarmista de la cobertura de México en los EU. Y es que así es la televisión en ese país. En el magnífico libro The Culture of Fear: Why Americans Are Afraid of the Wrong Things, el sociólogo Barry Glassner, comprueba como la televisión de los EU asusta a sus audiencias: "Los programas noticiosos televisivos sobreviven gracias al espanto. En los programas locales, donde los productores viven bajo el dictado de ?si sangra, sale', las historias sobre drogas, crimen y desastres constituyen la mayor porción de las noticias [ ] Después de la cena, vienen los programa de magazine noticioso cuyas principales guías parecen ser que no hay peligro chico que no pueda ser magnificado como una pesadilla nacional". Por eso, por ejemplo, los estadounidenses piensan que el crimen crece en sus comunidades cuando estadísticamente está bajando. Una historia escandalosa, estridente y alarmante cambia la percepción de lo que realmente ocurre.
Tengo amigos y parientes que residen en los EU. Me llama la atención el miedo con que viven. Constantemente se están cuidando de enfermedades raras. Leen los avisos de los juguetes para ver qué peligros engendran. Creen que la violencia llegará a su vecindario en cualquier momento. Todo porque vieron alguna noticia alarmante en el noticiero. No sorprende, entonces, que ahora se rehúsen a viajar a México. Y si vienen, por razones familiares, se regresan rápido. Piensan que los que vivimos en México estamos locos. Nos cuestionan si no tenemos miedo a que nos secuestren o asesinen. Nos ven raro por vivir en este país de bárbaros, tal y como nos retratan sus televisoras. Lo que pocos saben es que hay lugares igual de peligrosos que Ciudad Juárez en los EU. Que se den una vuelta por Anacostia para ver cómo se vive en este barrio de la capital estadounidense. Eso, por supuesto, si la policía les permite entrar.
Aclaro que todas las historias que vi son ciertas. El crecimiento del crimen organizado en México. Las seis mil ejecuciones del año pasado. El incremento en los secuestros y extorciones. El control que los delincuentes tienen de ciertos territorios. El peligro de que la violencia se pase al otro lado del Río Bravo. Sería una necedad negar esta realidad. Pero lo que no vi es el otro lado de la moneda. La gran demanda de drogas que existe en los EU y que alimenta el negocio de los narcotraficantes. La exportación de armas estadounidenses, propias del mejor ejército, a los delincuentes mexicanos. El esfuerzo del gobierno de México por restablecer la autoridad del Estado. Los policías y soldados honestos que han muerto en esta guerra. También es una necedad negar esta realidad.
Joseph Stalin decía que "la muerte de un millón de soldados soviéticos es una estadística; la muerte de un soldado soviético es una tragedia". Los productores de los noticieros estadounidenses siguen este principio. Saben que al público no le interesan las estadísticas; son las tragedias lo que más atrae a las audiencias. En este sentido, observé varias historias personales que efectivamente ponen los pelos de punta. La de una familia estadounidense secuestrada en Tijuana que vivió horas aciagas creyendo que los matarían. La de una balacera a plena luz del día en una avenida de Ciudad Juárez. Lo que no vi fueron las otras historias. La del junkie texano que viene a picarse a Nuevo Laredo. O la del soldado oaxaqueño que murió acribillado en el cumplimiento de su deber en Reynosa.
No hay duda: México se ha convertido en noticia en los EU. Por un lado, la guerra en contra del terrorismo ya no atrae la misma atención en los estadounidenses en la medida en que no ha habido un atentado en su territorio desde el 11 de septiembre del 2001. La guerra en Irak ya tampoco tiene la misma cobertura debido a que la violencia en ese país ha caído. Además, los estadounidenses pronto abandonarán esa nación. Lo que hoy llama la atención, por razones obvias, es la crisis económica. Pero no todo el noticiero se puede dedicar a las penurias de la economía. De ahí la necesidad de encontrar nuevos temas. Y resulta que en el vecino del sur, tan cerca, hay una guerra violenta con historias de gran valor noticioso: decapitados, pozoleros, policías corruptos, ciudadanos exasperados y delincuentes multimillonarios.
Nadie puede dudar del valor periodístico de esta realidad. Lo que falta es equilibrio. Se extrañan los matices. Al ver estas coberturas, uno piensa que todo México es igual. Que Querétaro es Juárez. O que cualquier estadounidense puede ser secuestrado en Vallarta como efectivamente ocurre en Tijuana. Nadie menciona, por cierto, que las ciudades más violentas de México están en la frontera con los EU. ¿Por qué será?
Sobre la frontera, la mejor cobertura que he visto fue la de Anthony Bourdain. Se trata de un chef neoyorquino que viaja por todo el mundo buscando experiencias culinarias únicas. Hace poco viajó a la franja fronteriza entre México y los EU. Definió el lado mexicano como "pueblos construidos para satisfacer el apetito legítimo y de otro tipo de los gabachos [ ] Son más para nosotros. Un lugar anónimo donde podemos satisfacer nuestros impulsos más oscuros y salvajes. Es más un reflejo del lado estadounidense, que del verdadero México". Me pareció una definición muy atinada. Mejor que la de cualquier periodista. Por desgracia, el programa de Bourdain aparece en el Travel Channel y no en las principales cadenas estadounidenses.
La verdad es que no me sorprende lo estridente y alarmista de la cobertura de México en los EU. Y es que así es la televisión en ese país. En el magnífico libro The Culture of Fear: Why Americans Are Afraid of the Wrong Things, el sociólogo Barry Glassner, comprueba como la televisión de los EU asusta a sus audiencias: "Los programas noticiosos televisivos sobreviven gracias al espanto. En los programas locales, donde los productores viven bajo el dictado de ?si sangra, sale', las historias sobre drogas, crimen y desastres constituyen la mayor porción de las noticias [ ] Después de la cena, vienen los programa de magazine noticioso cuyas principales guías parecen ser que no hay peligro chico que no pueda ser magnificado como una pesadilla nacional". Por eso, por ejemplo, los estadounidenses piensan que el crimen crece en sus comunidades cuando estadísticamente está bajando. Una historia escandalosa, estridente y alarmante cambia la percepción de lo que realmente ocurre.
Tengo amigos y parientes que residen en los EU. Me llama la atención el miedo con que viven. Constantemente se están cuidando de enfermedades raras. Leen los avisos de los juguetes para ver qué peligros engendran. Creen que la violencia llegará a su vecindario en cualquier momento. Todo porque vieron alguna noticia alarmante en el noticiero. No sorprende, entonces, que ahora se rehúsen a viajar a México. Y si vienen, por razones familiares, se regresan rápido. Piensan que los que vivimos en México estamos locos. Nos cuestionan si no tenemos miedo a que nos secuestren o asesinen. Nos ven raro por vivir en este país de bárbaros, tal y como nos retratan sus televisoras. Lo que pocos saben es que hay lugares igual de peligrosos que Ciudad Juárez en los EU. Que se den una vuelta por Anacostia para ver cómo se vive en este barrio de la capital estadounidense. Eso, por supuesto, si la policía les permite entrar.
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